Por: Editorial Macondo Noticias
La Jueza 44 Penal del Circuito de Bogotá, Sandra Liliana Heredia Aranda, emitió sentencia condenatoria contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, declarándolo “penalmente responsable del delito de Soborno en Actuación Penal en concurso homogéneo en concurso heterogéneo con Fraude Procesal en concurso homogéneo”, de acuerdo con el aparte resolutivo.
El fallo establece en su segundo punto resolutivo:
“Condenar a ÁLVARO URIBE VÉLEZ (…) a las pena principales CIENTO CUARENTA Y CUATRO (144) MESES- o lo que es lo mismo, DOCE (12) AÑOS DE PRISIÓN, multa equivalente a DOSMIL CUATROCIENTOS VEINTE CON CINCO DÉCIMOS -2.420,5- S.M.L.M.V., e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas, como sanción principal, de 100 meses y 20 días (…)”
La jueza también decidió:
“CONCEDER al sentenciado el subrogado penal de la prisión domiciliaria que regula el artículo 38B de la Ley 599 de 2000, bajo la obligación de cumplir con lo previsto (…) previa caución o póliza judicial (…)”
Esto significa que el expresidente no cumplirá su condena de 12 años en un centro carcelario, sino en su residencia, bajo estrictas condiciones legales.
En la misma decisión, la jueza absolvió a Uribe de algunas de las conductas investigadas. El primer punto resolutivo señala:
“Absolver a ÁLVARO URIBE VÉLEZ (…) de la conducta de soborno en relación al evento denominado Hilda Niño Farfán, igualmente se le absuelve del delito de Fraude Procesal en el evento denominado Pacho Cundinamarca (…)”
En relación con el cumplimiento de la pena, el despacho comisionó al Centro de Servicios Judiciales de Rionegro, Antioquia, para que Uribe, quien reside en esa localidad, cumpla con los trámites de caución y compromiso, tras lo cual será trasladado a su domicilio para el cumplimiento de la pena bajo prisión domiciliaria.
A partir de hoy, 1 de agosto, la defensa del expresidente tiene cinco días hábiles para presentar la impugnación del fallo ante el Tribunal Superior de Bogotá. Sin embargo, podrían solicitar una prórroga debido al volumen de la sentencia, que consta de 1.114 páginas, lo que incrementa la complejidad del recurso.
Este fallo se convierte en un hito judicial al tratarse de la primera condena penal en firme contra un expresidente colombiano, un hecho con profundas implicaciones jurídicas y políticas.














































